El 23 de julio pasado, el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo –PNUD-, presentó
el primer informe sobre el desarrollo humano para
ALC.
El
mismo título del informe constituye un llamado
a actuar, en el día de hoy, sobre el futuro,
para romper “las trampas de la desigualdad”;
aquellos círculos viciosos difíciles
de romper que se siguen transmitiendo de generación
en generación, que obstaculizan el avance
del desarrollo humano, y por ende, reproducen la
pobreza y la desigualdad.
“Sí
es posible reducir la desigualdad en ALC”,
enfatiza el informe. En este marco, plantea que
la reducción de la desigualdad en la región
exige implementar acciones que incidan en:
i) las condiciones de los hogares y su contexto
(Capítulo 3) ;
ii)
los procesos de las generaciones más jóvenes
para alcanzar las metas que consideran valiosas,
así como su capacidad de actuar a fin de
lograrlas (Capítulo 4);
iii) la capacidad redistributiva del Estado para
ofrecer bienes y servicios con calidad y eficacia
(Capítulo 5).
El
crédito educativo, como mecanismo que amplía
las oportunidades de los jóvenes para que
puedan elegir y optar por un bien que consideran
valioso, el acceso a la educación superior,
se suma a otras estrategias para romper las trampas
de la pobreza y los círculos viciosos que
impiden el desarrollo humano de la Región.
El
texto del informe puede descargarse
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