En
este nuevo informe el Banco Mundial afirma que los
países de América Latina y el Caribe
deben luchar contra la pobreza de manera más
enérgica si desean alcanzar mayor crecimiento
y competir con la economía mundial.
Los
pobres, quienes por lo general carecen de acceso
a créditos y seguros, no están en
capacidad de emprender actividades rentables que
desencadenan la inversión y el crecimiento,
“lo que produce un círculo vicioso
en el que el bajo nivel de crecimiento deriva en
un alto nivel de pobreza y este último deriva
a su vez en un bajo nivel de crecimiento”.
“Para
trasladarnos de un círculo vicioso a uno
virtuoso debemos atacar la pobreza decididamente
y en varios frentes, proceso que redunda en mayor
crecimiento y a su vez, reduce la probreza”
sostiene el director del Informe.
China
se considera un ejemplo que corrobora la anterior
afirmación: entre 1981 y 2000 redujo la pobreza
en 42 puntos porcentuales y a la vez experimentó
un crecimiento anual per cápita del 8.5%.
Lamentablemente, durante
este mismo periodo, el PIB per cápita de
América Latina disminuyó 0.7% durante
los años ochenta y aumentó en un 1.5%
al año en los años noventa, “sin
generar cambios significativos en los niveles de
pobreza”.
|